Rodando en las Rutas

Bienvenidos!! Aquí encontrarás publicadas las vivencias del andar en ruta recorriendo lugares de nuestra nación en dos ruedas... Y asi cumplir un sueño. También curiosidades en fotos, videos, música, y numerosas páginas relacionadas con el mundo de los viajeros en motos.
Espero que lo disfrutes y estas experiencias te sean de gran utilidad.
Esteban J. Cueco.


miércoles, 4 de abril de 2012

Mendoza Cap. VIII: Sniff...Extraño a Malargüe...


 Día 12/01/2012: La situación económica comenzaba a ajustarse debido a nuestras comodidades a la hora de alojarnos y; aunque no quería dejar el hotel y buscar más excursiones no podíamos arriesgar recursos estando tan tierra adentro en nuestra patria.
Me invadían las ganas de continuar al Sur por lo que bromeaba diciendo “¿Vamos a Payunia?” tratándose de hacer “los” Km. Todo este debate, por así decirlo, siempre se genera y había transcurrido la noche anterior.
Ahora estábamos desayunando – personalmente disfrutando de la paz matutina como todas las mañanas – y me parecía mentira tener que irnos a emprender la vuelta aunque no significara el fin de las vacaciones pero aún así deseaba continuar adelante. Así que subimos a la habitación a retirar nuestras pertenencias que con un dejo de tristeza y desganadamente fui juntando. Era hora de acomodar todo en las motos con el tiempo que eso lleva.
En una de esas salidas días antes, habíamos visto un tallercito de motos; al que debíamos pasar por un ajuste de cadenas antes de emprender viaje; que estaba cerca del hotel apenas unos metros a la vuelta de la esquina.
Una vez terminado de acomodar todo nos dirigimos a recepción a abonar y dejar saludos a Rocío – nuestra mamá malargüina porque siempre decía “¿Otra vez a la calle Uds. No se quedan un minuto en el hotel?…”- que nos recomendaba lugares para ir a cenar o donde podíamos ir y también a “Chilote” encargado de la cocina que nos recibía con onda.
Nos dirigimos al taller y luego del ajuste de cadenas surgió la charla con el dueño que nos contaba acerca de grupos de pibes que llegaron hasta Chile con sólo motos de 50 CC y 110 CC con toneladas de repuestos para ir ratificando motores y lo admirable que era ver ese fanatismo por las motos. Así que aprovecho para dejarles mi dirección de blog – www.motok-argento.blogspot.com - y ellos me obsequian su tarjetita personal de Iván Sport Motos y un calco.
 Aunque me hubiera gustado ir hasta Mendoza capital antes de volver, significaba hacer muchos Km. Al Norte y la relación tiempo-dinero no era la más adecuada por lo que hubo que dejarlo para otra oportunidad y nos conformaríamos con volver hasta San Rafael para hacer escala, pasar la noche y al día siguiente llegar hasta Tunuyán.
Se nos ocurrió, para variar la ruta tomar por la ruta provincial Nº 191 a localidad de Villa 25 de Mayo a ver que se veía, pero no fue más que pasar por el dique Galileo Vitale sobre el Río Diamante para después tener que tomar por un camino de tierra al salir por encontrarse en pleno trabajos viales. Esto nos desarmaría el cuerpo y nos mantendría en tercera y segunda velocidad por varios Km.
Llegaríamos nuevamente al Hotel El Paso II en San Rafael.
El calor nos agobió y; entre la deshidratación y las amplitudes térmicas, me desacomodaban el “chasis” de tal manera que ya no sabía como vestir en la tarde /  noche.   
 Luego de volver al menú del Súper pancho y gaseosa nos iríamos a dormir temprano para ya a las 5 a.m. aprovechar la “fresca” y lamentándonos por perder el desayuno retomar la ruta nuevamente.  

lunes, 2 de abril de 2012

Mendoza Cap VII - Al Malacara con versos y poesías.

Día 11/01/2012: Una vez desayunados nos dirigimos al cuarto del primer piso del hotel a alistar las pertenencias que llevaríamos a la excursión con destino al volcán Malacara. 
09:30 Hs. a.m. un aviso telefónico nos haría saber que habían venido por nosotros. 
Para variar la racha de grupos pedorros y de la tercera edad en excursiones continuaba vigente con unas caras de bien madrugados - por no decir de orrrtoo - que al saludo de "buen día" responden un cansado "hola" o un "bua..." en lugar de "buenas"... 
Al volante de una comby Iveco un geólogo y poeta poco alineado de alias "Cacho" - "Chamuyo" para nosotros - getón por lo gritón y renegado por las realidades políticas de antaño y vigentes. 
Luego de terminar de buscar a todos los turistas emprendimos viaje al volcán... Todo transcurría normalmente hasta que tomamos la ruta de camino consolidado... ahí creí que se nos salía una rueda en cualquier momento. La comby vibraba completa y la tierra ingresaba por todo el habitáculo. Podían sentirse las  piedritas del camino golpear en el piso y la vibración te aflojaba el esqueleto entero. Por suerte había gran cantidad de actividad de maquinaria vial para la construcción de una autopista que está proyectada hace más de cinco años. 
Mientras la tierra nos invadía y nos ennegrecía íbamos oyendo acerca de las formaciones geológicas por las que estábamos transitando a través de la voz de "Cacho". 
El recorrido iniciaba en el comedor de la familia propietaria - si leyeron bien... familia propietaria - del volcán Malacara, luego a unos extractos con fósiles - hasta ese momento misteriosos - y finalizaba en un criadero de truchas acompañado del chamuyo de "Cacho" quién decía: "Si van a comer algo, aprovechen ahora porque para la hora que lleguemos al criadero de truchas el restaurante de la misma no estará abierto... Triste pero real". Ya el ánimo iba cambiando al punto que sólo me conformé con el cereal de regalo de bienvenida al volcán y más gente se indignaría al escuchar estas palabras dado que el menú de trucha había sido publicitado por la agencia.
Después de estar unos '45 esperando y buscando aunque sea algo de sombra detrás de la comby o debajo de un álamo plateado partimos al volcán atravesando una tranquera que nos fuera abierta por el propietario que; aunque vestido de gaucho tenia una gran apariencia europea y ya no era muy querido por nosotros.
Llegamos al punto de partida para comenzar a caminar por entre las cárcavas y lava petrificada de origen hidromagmático, viendo la fauna y flora; y de a poco llenando las zapatillas de sedimentos que nos hacia rendirle homenaje al volcán por nuestra cara al caminar cientos de metros con esa molestia en los pies. 
Las formaciones geológicas que dejó el volcán hace millones de años parecen las del planeta Marte. Hay lava y cárcavas que nos deja pequeñitos al lado y el camino parece un laberinto. 
Cada tanto nos cruza por delante un "bicho loco". Nadie sabe de donde viene ni a donde va. Bueno... algo así soy también...
Antes de salir no podía faltar la poesía al Malacara recitada por su propio autor... osea Cacho.
Para cuando terminamos estábamos hecho pelotas de caminar, subir y bajar formaciones trepando.
Continuamos viaje a ver los fósiles tan mencionados - imaginaba el cráneo o pata de un T-Rex - que sólo se trataban de antepasados del Crill actual y conchas marinas antepasados de las almejas o mejillones actuales que apenas se veían en una formación rocosa en la que estábamos parados!!!. En ese instante ya el paseo se había tornado frustrante. A eso había que sumarle las charlas políticas de "Cacho" su reniegue y la frase del día: " A unos Km. de acá existe una formación en forma de pista de aviones de cortes perfectos pero invertida donde las plantas que hay son las raíces de los vegetales que allí se encontraban... pero debido al terreno y la falta de caminos no podremos llegar..." - A bue... nos estas jodiendo pensé - Después el criadero de truchas hacia honor a la mayor parte de la excursión ya que había lugares bellísimos y otros muy truchos...
Interior del Cráter del Malacara.

domingo, 1 de abril de 2012

Mendoza Cap. VI: Excursión Personalizada a Las Leñas.


Día 10/01/2012: Lo fundamental de estar en la bella Malargüe era recorrer sus mejores lugares turísticos. Así pues; nuestra misión fue entonces conseguir alguna excursión; no muy costosa, por los alrededores. 
Pronto a desayunar en el inmenso salón comedor del hotel era completamente relajante. El desayuno excelente y la atención mucho más que; irónicamente, estaba a cargo de un señor de origen chileno - el "Chilote" para nosotros - que; aunque cansado de trasnochar haciendo hasta 12 Hs. corridas de laburo siempre nos esperaba con una sonrisa y nos trataba con mucha amabilidad. Cuando él nos veía salir a la cochera con nuestros "cacharros" nos decía "Pero... justo que andaba por acá con ganas de elegir una para dar una vuelta... fue.. Otra vez será.. jajaj" con la tonada que lo caracteriza. Pero conversando nos confesaba que aunque le prestásemos las motos no se animaría a subir ya que seguro se daría un golpazo. 
Aquel día saldríamos en busca de alguna agencia de turismo por una excursión, ya que los lugares para visitar son alucinantes y no se sabe por cual comenzar o que combinaciones hacer para ir a la mayor cantidad posible aprovechando así el tiempo al máximo. Caminando por la ciudad dimos con una agencia e hicimos las consultas de destinos y precios. Había unas seis de las cuales al menos cuatro estaban geniales pero eran todas en diferentes días e incluso había que reservar anticipadamente lugar. Con folleto en mano y mapas, ya en el hotel, haríamos "Nº" para saber cuál o cuales serían las próximas aventuras. Finalmente las que más convino era una para el día siguiente así que para el resto del día debíamos buscar que hacer o donde ir. Luego de ver la guía de turismo decidimos partir en las motos por la legendaria Ruta Nac. Nº 40, luego a la Prov. Nº 222 y recorrer los Pozos de las Ánimas, el Lago de la Niña Encantada y; como destino final, Las Leñas. Como experiencia en la ruta es un sueño... Al salir tipo 14:00 Hs. embadurnados de protector solar ya estábamos listos para que ese aire cordillerano súper oxigenado nos diera en el cuerpo. 
El día estaba espectacular. Ventoso por momentos pero agradable. 
El tránsito se limitaba a algún camión a las perdidas así que teníamos toda la 40 para nosotros. Se siente tremenda paz interior al estar en esa inmensidad con la ruta para uno y viajar como dentro de un inmenso cuadro paisajístico con montañas de fondo y aún no estábamos en lo mejor... que sería en la ruta Prov. Nº 222 camino a Las Leñas; allí haríamos un alto en el camino para remojar nuestros pies en el curso pequeño, cristalino y helado del Rio Diamante rápidamente ya que esta prohibido debido a que los cursos de agua son embalsados y pueden ser liberados repentinamente arrastrando todo a su paso. 
Recorrer ese descomunal valle en moto a no más de 30 Km./h viendo pequeños cursos de agua surcando a cientos de metros bajo nuestros pies es increíble. Ver los Andes a nuestro alrededor te hace sentir pequeño como hormiga y te deja extasiado. 
Cada ángulo del lugar es mejor que el anterior y no alcanzan las tarjetas de memoria para hacer fotos.
 Es estar en la prehistoria esperando ver una manada de saurópodos caminar por el valle. 
Al llegar estábamos bastante cansados. La ruta es muy sinuosa y las curvas y contra curvas le agregan "condimento" al viaje. Lamentablemente su deterioro y los derrumbes advertidos en la señalización le agregan una dosis de adrenalina al recorrido por lo que hay que ir con todas las "luces" para evitar la caída. 
Al llegar a destino no hay demasiado para ver más que los complejos hoteleros de la "súper mega clase alta" y las inhabilitadas pistas de ski. 
También me lamentaba por los caballos atados a un costado de la ruta utilizados para cabalgatas que debían soportar aquel intenso y helado viento acompañado de arenilla. Deberían tenerlos en algún refugio más adecuado. Hicimos un par de fotos y el frío empezaba a intensificarse por el tremendo viento. No estábamos seguro de las condiciones del camino consolidado que continúa hasta Valle Hermoso - Que por el nombre debe estar genial - así que decidimos no seguir. Dado nuestro cansancio físico no estábamos como para darnos un "palo" más adelante y que tuvieran que auxiliarnos y romper nuestras motos. 
Al atardecer emprenderíamos el regreso a Malargüe y en el camino veríamos restos de rocas que habían caído producto de pequeños derrumbes ocurridos y deberíamos esquivar cantidad de ganado caprino custodiado por ganaderos lugareños que los llevan a pastar a las laderas de la montaña.

domingo, 25 de marzo de 2012

Mendoza Cap V: Expedición Estación Malargüe

Día 09/01/2012: Luego de un sueño reparador nos dispondríamos a desayunar y salir a recorrer la ciudad. Esta vez iríamos de a pié. Se sentía extraño, después de haber atravesado el país a la mitad; estar caminando. Prácticamente habíamos olvidado como se hacía y me sentía súper liviano.
La brisa del lugar es totalmente reparadora y al respirar se siente como más oxigenado. Realmente estaba relajadísimo y en paz absoluta. Lo único que importaba era caminar por la ciudad sin lugar a donde ir y ver que nos depararía el destino para este día.
Recorrimos cuanta vidriera había hasta cerca del mediodía y luego fuimos por fruta al súper para tener víveres, luego seríamos estafados en una rotisería con el almuerzo ya que la carne de los sándwiches que compramos parecía suela de zapatos...vendidos como completos de lomo - duros como lomo de burro estaban -. Anteriormente en el súper consultamos a unas chicas agentes policiales acerca de donde se encontraba la estación de ferrocarriles y amablemente nos indicarían.
Ya habíamos encontrado excursión personalizada para esa tarde. 
Luego de haber almorzado emprendimos camino en dirección al acceso de la ciudad para girar a la derecha en la calle Alfonso Capdeville que nos llevaría a la mencionada estación. 
El resplandor de la tarde enceguecía pero por suerte íbamos equipados con los lentes y bastante protector solar... No había, en dicho camino consolidado, ni una planta de sombra, sólo cerco de cañas y alamedas que para ese momento de hora solar no hacían una sombra desplazada. Caminamos que parecía nunca llegar. Primero creímos que no la encontraríamos hasta que al girar en una pequeña curva encontramos las vías por lo que decidimos seguirlas. El abandono es absoluto, hay partes faltantes de la traza y material esparcido por todas partes. Inevitable que la tristeza nos invada por un instante al recordar la industria ferroviaria en su máximo esplendor. Lamentablemente tampoco se reconoce este lugar en el plano de la ciudad.
Todas las propiedades ferroviarias hoy han sido convertidas en un barrio incluido su hermoso edificio de estación.
Habíamos avanzado bastante sobre las vías hasta el punto de que se tornó difícil el acceso por la maleza espinosa y la probabilidad de que algún vecino creyera que estuviésemos intentando robar o algún can enfurecido nos atacase así que decidimos, a no más de 1 Km. Aprox.; retornar por el lado del camino consolidado.
Diego rechazó la idea de ir hasta la estación por ser una distancia bastante larga; pero como yo no sabía si alguna vez volvería a llegar a ese lugar rescate fuerzas y continué. Al ver que nunca llegaba comencé a preguntar a los vecinos que habitan las propiedades ferroviarias. Llamé en una de las casas donde vi a una chica lavando ropas quién me dijo "Allá donde va ese camión" - señalando un cisterna que me había pasado tapándome de tierra anteriormente - "sobre ese puente la vas a encontrar. Pero no hay trenes..." hasta que di con el hermosísimo edificio estilo alpino o más bien andino. Luego de estar un buen rato y hacer fotos de todo ángulo posible regresé costándome dejar atrás el lugar.   
Retornamos a la ciudad y de pasada nos topamos con el museo local constituido en una vieja casona con varias habitaciones temáticas y galería al que ingresaríamos. Luego hablaríamos con la encargada del lugar en ese momento y plantearíamos el de agregar la parte ferroviaria ya que habíamos encontrado en la traza varios elementos todavía recuperables y poner como quién dice el tema sobre la mesa. Dicha señora luego de la charla nos recomendaría visitar el Observatorio Pierre Auger donde se llevan acabo estudios científicos a nivel mundial de las lluvias de partículas espaciales o rayos cósmicos.
 Malargüe fue electa lugar estratégico votado por más de 30 países dado que todas sus condiciones meteorológicas son óptimas para dicho emprendimiento.  
Así que allí fuimos ya que al chequear la hora era exactamente en la que iniciaban las visitas.
Luego de asistir a una interesante conferencia científica nos dispusimos a regresar a nuestros aposentos, picar algo, relajarnos y luego ir por la cena entrada la noche, porque debido a la latitud pueden ser pasadas las 21 Hs. que todavía hay luz diurna y confunde el horario oficial.