Rodando en las Rutas

Bienvenidos!! Aquí encontrarás publicadas las vivencias del andar en ruta recorriendo lugares de nuestra nación en dos ruedas... Y asi cumplir un sueño. También curiosidades en fotos, videos, música, y numerosas páginas relacionadas con el mundo de los viajeros en motos.
Espero que lo disfrutes y estas experiencias te sean de gran utilidad.
Esteban J. Cueco.


miércoles, 27 de abril de 2011

Humilde Homenaje a un Grande - Burt Munro

Imagino que de haber compartido el mismo tiempo y espacio hubiésemos sido grades amigos. Sin dudas que después de haber conocido su historia; de vida principalmente, habré de adoptar su filosofía. Además de haberle dedicado prácticamente su existencia a la moto tuvo una vida plena, quizás después de grande, o tal vez fue su manera; y ojalá así hubiera sido, siempre de una personalidad especial con la que pudo superar todo obstáculo de la vida. Burt Munro no fue un millonario pero tuvo todo lo que quizo llegando a ser el orgullo de los motoqueros de su pueblo y sin dudas el ejemplo a seguir cuado se persigue un sueño; y en este caso, a gran velocidad sobre una moto. Esta historia se llevó a la pantalla grande en 2005 así que les dejo un adelanto por si quieren disfrutarla.

Frases de Burt.

"Se vive más llevando una moto cinco minutos a máxima velocidad que lo que muchos viven en toda su vida."

"El peligro es la escencia de la vida. Hay que arriesgarse de vez en cuando, eso hace que la vida valga la pena."  

"Si no estas dispuesto a perseguir tus sueños te convertiras en un vegetal."

" Si no te vas cuando quieres irte, cuando quieras irte ya te habrás ido." 
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lunes, 28 de marzo de 2011

De Paseo Por Colón - Entre Rios.

El tan ansiado viajecito a Colón que no había podido darse el primer fin de semana largo se concretó con éxito el pasado 24 de marzo siendo las 14:40 Hs. partía en un día espectacular bajo mi dios Sol. Salí mucho más relajado que en el primer viaje y sin apuros lo que quizá propició que me resultara tan larga la ida. 
Ya en en el acceso rumbo a ruta Nac. Nº 9 me percaté que había olvidado el mapa de rutas y opté por continuar, no quería demorarme más y apelé a la memoria junto con la lectura de todo cartel vial por leer posible. 
Disfrutando de tan bello día aunque muy ventoso; sin premura disfruté cada Km. del viaje. Ya habría tiempo para preocuparse al llegar a Zárate para cruzar el complejo Zárate-Brazo Largo a la Pcia. de Entre Ríos y saber que se está en el camino correcto. Sabía que debía tomar la ruta Nac. Nº 14 pero solo vi que estaba sobre la ruta Nac. Nº 12 y después de unos cuantos minutos de viaje y sin ver señalización alguna que mencionara la 14 o la ciudad de Colón o poblado cercano en el que me pudiera detener a preguntar si iba por el camino correcto las opciones disponibles fueron las estaciones de servicio y los puestos de control de Gendarmería Nacional. Así entonces tras la carga de combustible consulté y me informaron que la ruta es la correcta y cambiaría la numeración a 14 unos Km. más adelante. 
Entrada la tarde el viento había aumentado en las llanuras y el cansancio se hacia notar; parecía nunca llegar a ningún lado por lo que de los 90 Km/h. me propuse ir a 100 Km/h. Al finalizar la autopista y ya sobre la 14 esa velocidad no tardaría en ser truncada por las obras de autopista de Vialidad Nacional que obligaba a reducirla a 80 Km/h. y hasta en tramos largos; muy largos; por algún colgado que iba a 65 Km/h. debíamos hacer filas enormes y de a poco ir "ganando terreno" donde no faltaba el atropellado que se te pone adelante ajustadamente y uno lo re putea..
Llegué al acceso de Colón donde tomé equivocadamente un puente que me hizo retornar y tener que incorporarme nuevamente para girar a la derecha como se debía dado que es una obra nueva y escuetamente señalizada. A eso de las 19:30 Hs. estaba en la ciudad en búsqueda de una oficina de turismo como acostumbro a hacer y sin querer había estado parado a escasos cientos de metros de mi destino donde; como dice la canción de Almafuerte; "amistades de tierra adentro" me estaban esperando dado que paré en un kiosco a preguntar por dicha oficina. Allí me indican como llegar pero me resultó lejos y decidí parar en una farmacia para probar suerte por otra alternativa; y luego de comprar medicación necesaria que había olvidado; la alternativa fue la misma por lo que no tuve opción de hacer el recorrido y con éxito hallé el lugar obteniendo el plano de la ciudad. Allí hice la llamada solicitada para recibir indicaciones y con el plano en mano hallé facilmente como llegar a la altura de la dirección de destino y con algo de ayuda para aparcar la poderosa en el lugar indicado.
Esa noche fuimos con Ana y las "chikis" a buscar unas empanaditas para la cena acompañadas de cervecita y después saldríamos a dar una pequeña caminata por los alrededores en una noche genial, templada y con aire renovador.
Más tarde nos tentaría una heladería así que hicimos de postre helado al aire libre y retornamos disfrutando de la arquitectura antigua del lugar.
Al día siguiente no se hizo más que salir de compras con Ana para el almuerzo bajo la lluvia tenue pero constante - se llovió todo!! - y luego por la tarde a buscar con Vero en la "poderosa" un garage que alquilaran para guardarla pero sin éxito. 
Ya a la noche picamos algo mientras charlamos un poco de todo a la vez que Vero mostraba su talento en la escritura leyéndome sus obras, las cuales disfruté e hicimos unas papas fritas a la cebolla. 
El sábado 26 amaneció con mejor clima y luego estaría soleado así que aprovechando fuimos de paseo con Ana y Karen por la ciudad, pasar por la terminal de ómnibus a buscar unos pasajes y luego a la costa con unos lugares espectaculares de mucha naturaleza. Luego sería el turno de Vero para ir a la costanera y la Plaza San Martín a disfrutar de esculturas hechas en madera tallada que allí se mostraban. 
Almorzamos tarde pasta y tristemente poco después de las 16:00 Hs. pm. debía partir de regreso y no me detuve hasta pocos Km. después del peaje cuando Gendarmería Nacional así lo requirió para revisar documentación de la "poderosa" y mía, saber de donde venía y que llevaba para a la brevedad; después de un "Buen viaje" continuar. 
El atardecer se había tornado frío para andar en moto y el viento se había intensificado durante todo el día así que en la próxima carga de combustible debí echar mano a un abrigo. 
La vista de Zárate en la noche desde el puente es una postal. Puede verse la ciudad iluminada y en el horizonte la noche le gana al atardecer los últimos segundos.
El tránsito se había intensificado y me esperarían todavía casi dos horas de viaje en la noche. 
Ansioso por llegar tomé erróneamente el acceso a Zárate desde la ruta Nac. Nº 193 por lo que me tuve que reincorporar a unos 300 Mts. De igual forma una duda a alta velocidad al llegar al cruce con la panamericana me obligó a seguir de largo para tener que retornar mucho más adelante en una dársena. Me preocupaba tener que volver en contramano por el pasto o algo así porque todo lo que veía era un muro de concreto en medio.
La ruta Nac. Nº 9 está destruida en casi todo el recorrido como lo está también la ruta Nac. Nº 12 en buena parte pero esta última no se sufre casi nada.
Llegué a casa 20:55 Hs. pm.

viernes, 4 de marzo de 2011

Cap X: Circuito Turístico Personalizado: Alta Gracia Cba. - Villa María Cba.

10/02/2011 La salida de ayer prevista para la tarde, luego de haber despedido al "tano" que continuaba su recorrido por sudamérica, había sido frustrada por la lluvia. 
Entre nosotros bromeábamos diciendo "El hostal está poseído, estamos atrapados en él" y cosas por el estilo. Más tarde, creo, salimos pero al centro un rato. Ya no daba para viajar entonces pacientemente quedamos atrapados en "El Confín" un día más...
Esta mañana temprano empacamos todo y salimos tranquilos a un buen desayuno en el salón principal del hostal que estaba super solitario. 
En el transcurso de la semana hemos visto pasar numerosos personajes y divisiones escolares que realmente lo habían asinado y sofocado tanto familias numerosas como niños que hacían de la paz y el silencio un minúsculo grano de arena. En esos momentos deseábamos huir dado que se tornaba insoportable. Así que desayunamos relajadamente ya que muchos habían partido. 
Cargamos las cosas antes para desayunar y de inmediato salir a la ruta nuevamente. Como la falta de mi moto y el clima nos había impedido ir hacia Mina Clavero, Sta. Rosa de Calamuchita y posteriormente continuar hacia Villa de Merlo provincia de San Luis; cambiamos el itinerario emprendiendo viaje hacia Alta Gracia a visitar la ciudad y un par de museos entre los que se encontraba la casa de Ernesto "Che" Guevara y la estación de ferrocarril donde hoy funciona el Registro Civil. Cuando llegamos a esta última en la que buscábamos el supuesto museo le preguntamos a un lugareño que nos había elogiado las motos diciendo: "Que naves!" - "¿Dónde es el museo?" nos respondió: "¿Museo?.. Naaa son esas cosas de ahí.." señalando un eje completo, las vías en ruinas, un gabín, una zorrita montada y un par de palancas. "Acá no hay más que eso" continuó diciendo. Nos miramos con Diego exclamando "¡¡¡ Ah.. Bue!!!". Así entonces después de recorrer la ciudad y; a eso de las 16:00 Hs. p.m. abandonabamos la casa del Che rumbo a Villa María como primera escala; nuevamente, en el viaje de regreso. 
Para sintetizar y no exederme en más de diez capítulos este relato, les cuento que luego de hacer noche en Villa María al día siguiente (11/02/2011) tipo 09:00 Hs. largas; después de desayunar salimos. Dimos la vuelta en la cuadra siguiente al hotel que fuera el mismo que habíamos estado de ida y cargamos combustible. Luego le aviso a Diego que pararía en un tallercito de motos que está a mitad de cuadra del hotel a estirar la cadena y lubricarla. Allí le pregunto al dueño si me ajustaba la cadena y el costo, entonces dijo: "estirar la cadena.. $20" a lo que respondo "¿$20!! no será mucho? No es tan complicado!!" dudó un instante y dijo: "Bueno $10...". Ahí supe que me había servido ver el programa de History Chanel "El Precio de la Historia" donde se aprende a regatear..
Ya con la mañana avanzada y un sol que ardía salimos de regreso a casa previa parada en Rosario a las 17:00 Hs. muertos de cansancio y calor!!. Encontramos una parejita joven que se nos acercó contándonos el pibe que quiere también cumplir el sueño de viajar en moto y lo alentamos a ello e hicimos unas fotos; que ya para esta altura habrán visto. Intentamos recorrer el monumento a la bandera pero sin éxito dado que no hay nadie que cuide de gendarmería los vehículos, dudamos de si pasar la noche y mientras tanto atardecía, lo que me preocupaba bastante y finalmente ; continuamos viaje. 
Ya en camino noto que el ambiente es más húmedo y; estando en Rosario habíamos visto avecinarse una tormenta demasiado oscura para mi gusto la que seguiría viendo en ruta. Mientras viajábamos ya el cielo sobre nosotros estaba totalmente cubierto y amenazante.. Podía observarse en el horizonte llover y no era para nada agradable esa situación. 
Luego de un buen tiempo y; habiendo dejado atrás la provincia de Sta. Fe y el peaje de San Nicolás nos detuvimos en una estación de servicio donde notamos que había estado lloviendo ya que todo alrededor estaba mojado. La fila de autos para cargar combustible era impresionante. Continúe por un costado hasta practicamente el surtidor y me bajé a estirar las piernas mientras Diego permanecía en la fila a lo lejos. Lo llamé para que no estuviera ahí y esperara mientras descansábamos. Molesto se acercó, porque perdería el turno, lo que solucioné rato más tarde pidiendo permiso de cargar a un automovilista. Merendamos unos alfajores y gaseosas y con la noche sobre nosotros continuamos viaje; el cuál me preocupaba; dado que viajar de noche no era mi mayor deseo pero no había alternativa. Haber llegado a la provincia estaba evidenciado por la cantidad de tránsito vehicular que apesta y así con la noche y; viajando a más velocidad que en todo el viaje - unos 90 Km/h y 100 Km/h - llegamos a Baradero alrededor de las 21:00 Hs. p.m.
Personalmente ese tramo me resultó larguísimo y llegué super agotado.

FIN.




lunes, 28 de febrero de 2011

Cap. IX - Aventurarse a Buscar la Moto al Serv. Técnico.

Temprano por la mañana del 09/02/2011 exactamente a las 07:20 Hs. a.m. y habiendo estado despierto un rato antes, de inmediato me levanté y así en ayunas con casco y cadena en sima me dirigí hacia la terminal de ómnibus. A medio camino hay una plaza en la que estaba un hombre mayor haciendo tareas de limpieza que me ve caminar acercándome con casco en mano pero de a pie y entonces dijo "Falta la moto!" a lo que respondí - "Eso voy a buscar al taller... me abandonó y está en reparación" y nos saludamos.
Luego de unos veinte minutos llega lo que era en ese momento el 2º micro de la mañana y el que debía tomar. Todo muy tranquilo y silencioso.. Daban ganas de quedarse al fresco y disfrutar el silencio.. 
Siempre por las dudas consulto a los choferes de los destinos para estar seguro y era el vehículo indicado. Dijo que lo esperara que en unos minutos saldríamos. Hasta ese momento no había nadie más y cuando subo todo parecía indicar que sería el único pasajero con destino a la capital cordobesa por lo que ambos nos sorprendimos; pero segundos después llegaron un par de personas más y en ruta levantaría otros pocos laborantes y gente que viaja por trámites.
Después de una hora de viaje coincidió con el horario en que habitualmente desayuno y mis víceras lo advertían con la presición de un reloj. Comencé a sentir un vacío enorme mientras que los ascensos, descensos y giros del camino hacían descomponerme e intentaba concentrarme. Una vez transcurrido un buen tiempo ya no lo sufría tanto y para la hora había llegado a Córdoba Capital. Ya en la terminal, la atravieso por su interior para salir hacia la calle un tanto perdido y luego de bajar unas escaleras anchas veo una oficina de Informe Turístico en su interior a la que me acerqué rápidamente ya que en su ventanilla no había nadie del público. Allí pedí el plano de la ciudad y di la dirección a la que necesitaba llegar. La empleada me indica el camino y; todas las esperanzas de recorrer el trayecto a pie se desvanecieron en ese instante; lo que creía eran unas cuantas cuadras resultaron ser un par de Km. 
El servicio técnico se encuentra sumamente apartado de allí, en una enorme ciudad totalmente desconocida para mi lo que probablemente me llevara días encontrar el camino aún así contando con el plano. 
Termino de salir a la calle con la idea fija de tomar un taxi que hasta el momento quería evitar. Me dirijo a la vereda donde veo una fila de ellos y me acerco a tres hombres allí conversando y les consulto: -"¿Para tomar un taxi? a lo que responden - "Noo pibe, no vas a conseguir, están todos de paro en una medida de fuerza...". Mi estómago se revolvió un poco más a la vez que intentaba calmarme para pensar con lucidez que era lo que haría y continuó diciendo uno de ellos: -"Hacé una cosa. Cruza otra vez la terminal hacia donde paran los micros y salí a la calle de atrás, ahí todavía hay alguno trabajando. A la derecha hay una escalera para salir". Agradecí y continué un tanto shokeado, bajo las escaleras y ya en la vereda puedo ver que salían unos taxis con pasajeros. Sin que transcurrieran ni dos minutos logro ver que se acerca uno libre al que de inmediato paro para subir. Me había vuelto el alma al cuerpo.
Luego de varios minutos de viaje el conductor me deja en destino y me indica donde es la dirección ya que estaba cruzando la Av. Caraffa. Fue entonces que vi el logo de la marca dejándome sumamente aliviado esa imagen. 
El local del servicio técnico es inmenso, todo vidriera, hay motos de todos los modelos, monitores emitiendo videos institucionales, productos, accesorios, etc. 
Voy hasta un mostrador circular que se encuentra en medio y le explico a un muchacho, como de mi edad, el motivo de la visita y fue a avisar a Ángel; el mecánico, que yo había llegado. Esperé unos minutos, me lo presenta, y juntos vamos hasta la caja para buscar la Orden de Servicio y abonar la reparación; charlamos del tema y me invita pasar al taller para entregarme la moto y mostrarme los repuestos que cambió contándome porqué se habían fundido los discos de embrague, el aceite que le había puesto y la reparación o mejoras en el encendido. 
El taller realmente es un lujo, todo ordenado y limpio. Trabajan con suma comodidad y tienen todo.
"Ahora viene lo más lindo que es lograr salir a la ruta" -comenté- y él amablemente me indicó la manera a la vez que decía -"No te olvides el casco y la luz baja encendida" - parecía mi viejo - Agradecido lo saludé y dijo: - "Que la disfrutes!!. Preparate así te abro el portón y salís porque es automático y cierra en unos minutos". Ahí  bajé la vereda para regresar. Salí tan nervioso por desconocer el lugar que olvidé doblar donde me había dicho y lo hice unas cuadras más adelante. Luego de andar un par de minutos veo una estación de servicio en la que paré a desayunar, tranquilizarme y cargar combustible.
Continué preguntando a las personas cada cierto tiempo como hacer para tomar la ruta provincial Nº 5 y ya más tranquilo y con los tanques llenos; tanto el mío como el de la moto; fui acertadamente atravesando la ciudad y el caos vehicular infernal que allí hay, logrando reencontrarme con la ruta. 
Tendría unas dos horas de viaje. A mitad de camino me detuve para estirar las piernas unos minutos y me senté a la sombra de un cerco de árboles cerca del medio día. 
Cuando la ruta comenzó a hacerse cada vez más sinuosa tuve que bajar considerablemente la velocidad respetando las máximas que en esa zona no superan los 40 Km/h. en algunos tramos y 60 Km/h. en otros. Después de un tiempo noto que se forma poco a poco una fila de autos que marchan no más de 20 Km/h. y empecé a mantener distancia, que luego se iría estrechando cada vez más al punto de tener que detenerme y circular a paso de hombre. Intento saber que ocurría y veo como a 1.5 Km. de distancia una camioneta cargada con tablas de madera hasta una altura enorme y que apenas avanzaba en las cuestas y a la que apenas se acercaban los demás. Así en primera marcha hice unos cuantos Mts. hasta que la camioneta en algún punto desvió su recorrido y poco a poco el tránsito se normalizó. Ese retraso hizo que llegara al hostal después de las 13:00 Hs. p.m. 
Cuando llego el tano estaba preparando un risoto -no se si se escribe asi- al vino tinto, receta de sus pagos y me invitan a almorzar. Después de comer advierto que la suerte estaba de mi lado. Había safado de la lluvia que lenta había comenzado a caer para continuar casi toda la tarde y no me había tocado mojarme en la ruta.